... ... ... ... Rhapsodia: abril 2011 ... ...

viernes, 15 de abril de 2011

La hermosa esposa de los milagros

Hace la hostia de tiempo, en un lugar costero vivía un joven con su enferma madre, eran tan pobres que ni siquiera podían apañarse un huerto, asi que para sobrevivir se dedicaban a vender setas.

Como el chaval estaba hasta las narices de tanta pobreza y ese día no pudo vender casi ná, de la rabieta las lanzó al mar gritándoles a los dioses:
 “¡Ojalá os sientan bien, cabrones!”

Al cabo de un rato una tortuga salió del mar, se acercó al chico y le dijo que como le había hecho una ofrenda al Dios Dragón, se lo llevaría a su castillo bajo el mar.
-       ¿A qué clase de torturas seré sometido?
-       ¿Tor… What? ¡Por supuesto que no! ¡Queremos darte las gracias por tu ofrenda! Es muy probable que el Dios Dragón te dé un regalo, si lo hace, pídele una esposa.
-        Ah guachis, entonces voy.

El joven se subió a la chepa de la tortuga y se fueron cagando leches hacia el castillo.


Una tortuga la mar de chula, anda que no.


 Cuando llegaron, el Dios Dragón le montó la fiesta padre al chico, con salas llenas de papeo y bebidas, tías semi en pelotas bailando, sirenas, delfines y cangrejos parlanchines, lucecitas de colores por todos lados y demás parafernalia.



Al cabo de tres días el Dios Dragón lo pateó de piruletalandia, no sin antes darle un regalo. Tal y como la tortuga le aconsejó, el chaval le pidió una hermosa mujer.

 Cuando llegaron a casa, se encontraron a la madre del chaval medio muerta, ya que en el mundo real habían pasado tres años. El joven que se sentía mal por haberla dejado sola, se echó a llorar.
La esposa al ver el panorama, empezó a soplarle a la mujer, que milagrosamente se curó.

Tras varios gritos y brincos de alegría, se dieron cuenta que en esa chabola no cabían los 3, así que el joven se fue a cortar unos árboles. Mientras el chico iba a su bola, la esposa sacó un martillo supermegaguachis de su escote, y tras decir las palabras mágicas, la choza donde vivían se convirtió en una casa muy guapa.  También hizo aparecer comida de la nada, ropa y riquezas.


Rápidamente empezó a correr el rumor de la bella esposa que hacia milagros, y como era de esperar, al feudal de turno se la antojó.

“Me creo guay por ser polígamo.”
(La primera foto que encontré, lo siento Takeda, te ha tocado.)

Evidentemente el muchacho no se la quiso entregar, así que el feudal le subió la hipoteca a 100 bolsas de trigo.
Para salvarse de esta, la esposa se fue al mar a rezar y al instante empezaron a llegar las bolsas.
Con ello el joven pudo saldar la “deuda” con el feudal, que se quedó con una cara de incredibilidad tremenda durante varios meses.

Cuando al feudal se le quitó el shock, le dijo al chaval que le montase un festín para él y sus mil hombres, y en caso de no poder, se quedaría sin mujer.

“Somos muchos, malotes y muy marranotes.”


La mujer volvió a ir al mar a rezar, y cómo no, en su jardín aparecieron mesas ya puestas con exquisitos manjares blablablá.

Mientras engullían como patos, el feudal le dijo a la esposa que le mostrase cómo hacia esa magia. La mujer se sacó de su escote una cajita pequeña y otra grande. Abrió primero la pequeña, y de ella salieron pececitos, sirenas y cangrejos bailarines.
 

Tras esto, el feudal le pidió que abriera la grande, pero la esposa le advirtió que ahí había un gran peligro y que de abrirla podrían morir. Al oír el aviso, tanto el señorito como su ejército se echaron a reír, eran mil. La mujer destapó la caja y de ella salieron soldados super mega fuertes de la muerte, khezus y Luca Blight, que aniquilaron a todos los cerdos que ahí se encontraban.

Y de esta manera, el muchachote pudo vivir una vida tranquila junto a su hermosa mujer de las maravillas y a su ya no enferma madre.

FIN.
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